Un descenso del Ph en el mar habría provocado muerte de choritos araucanos en Chile

Un evento anómalo, relacionado a un cambio en el PH en el mar,  estaría detrás de la muerte masiva de choros araucanos (Mytillus galloprovincialis) que pescadores de Laraquete mantenían en cultivo como parte de un proyecto Innova -Corfo ejecutado por la UdeC desde diciembre de 2010, en tres caletas de la zona.

La iniciativa -conducida por el académico de la facultad de Ciencias Naturales y Oceanográficas, Eduardo Tarifeño, y cuyo objetivo era fomentar la mitilicultura como alternativa productiva para las áreas de manejo-  había concluido exitosamente en agosto, con promisorios resultados para la producción del recurso en la región, especialmente en Laraquete, donde se visualizó el mayor potencial para el cultivo.

No obstante, el lunes los pescadores se percataron de la muerte de casi la totalidad de los ejemplares que quedaron en las líneas de cultivo (de 3 a 4 toneladas)  luego de una última cosecha, en mayo,  y que se mantuvieron en producción  con el fin de analizar su comportamiento en la estación invernal.

El académico llegó ayer a la caleta junto a personal de la Subsecretaría y el Servicio Nacional de Pesca (Subpesca y Sernapesca) para hacer una evaluación, tomando muestras tanto de agua como de organismos presentes en las líneas de cultivo.

De acuerdo a los antecedentes entregados por el doctor Tarifeño –y que fueron remitidos a la autoridad marítima en un informe concluido esta tarde- es posible asegurar de forma categórica la existencia de un evento de mortalidad masiva, a la vez que se descarta de manera tajante que éste sea atribuible a factores naturales.

Los análisis –dijo- mostraron que la temperatura del agua estaba dentro de los parámetros normales (en torno a los 14-15 grados), lo mismo que las concentraciones de oxígeno, recordando el evento de hipoxia (baja de oxígeno)  que produjo hace unos atrás en la costa y que, si bien afectó a distintas especies, no causó problemas en los cultivos de chorito que existían entonces.

Por otro lado, la inspección visual sobre los propios choritos mostró que éstos se encontraban, en su mayoría,  en fase de desarrollo gonádico, lo que descarta un eventual problema de alimentación.

La gran anomalía, como expresó el investigador, se observó en los niveles de PH, que de un valor normal, entre 7.8 y 8.2,  bajó a 6 en las mediciones post evento en las zonas de superficie (no así en las áreas cercanas al sedimento).

El académico indicó que el  fenómeno está en conexión con el río, que influencia la zona y cuyas descargas fueron mayores el fin de semana por efecto de las precipitaciones.  De hecho, cuenta que los pescadores notaron que luego de las lluvias las aguas estaban más barrosas  y oscuras.

“Creo que pudo ser algo que vino desde el río y como es agua dulce se mantiene en superficie. Las cuerdas donde estaban los choritos están justamente entre los cero a tres metros de profundidad,  por lo tanto fueron afectados directamente por eso”, afirma.

Las mediciones en el río, asimismo, muestran un PH 6, algo que –para Tarifeño- habla de una acidez inusual para este tipo de afluentes y que debe haber sido generada por algún elemento presente en las aguas, que aún no se ha determinado.

”Tiene que haber sido un compuesto ácido porque bajó el PH, de casi 8 a 6 es un cambio significativo”. Justamente el cambio hace la diferencia entre un medio alcalino o un medio ácido. Como explica Tarifeño el valor promedio “es  7, bajo 7 es ácido y sobre 7 es alcalino”.

Por eso, en su informe el investigador advierte la necesidad de estudiar lo que ocurre aguas arriba del río, para determinar qué tipo de compuestos pudieran haber en las aguas, a la vez que establecer un sistema de mayor vigilancia en la zona, para encontrar las causas de este evento, por lo que implica para el eventual desarrollo de una nueva actividad: hoy –dice- se perdieron de 3 a 4 toneladas, que resultaron de un sistema experimental, pero en un régimen productivo se pueden lograr cultivos de hasta 100 toneladas.

A juicio del doctor Tarifeño, esta situación enciende una suerte de luz amarilla sobre la zona que se presentaba como la más apta para el establecimiento de una nueva económica en torno a la mitilicultura, e incluso –añade- la Universidad había apoyado a los pescadores de la caleta en la elaboración de un propuesta –ante la Cruz Roja japonesa-  con miras a ampliar la infraestructura de cultivo establecidos en el marco del proyecto Innova-UdeC y que, en su opinión,  tenía altas probabilidades de ser aprobado.

Visita la noticia completa aquí.

Fuente : Udec / Panoramaudec

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