La UE logra pactar una reforma pesquera con medidas contra la sobrepesca

Los ministros de Pesca de la Unión Europea han logrado esta madrugada un acuerdo político que afirma su apoyo a medidas contra la sobrepesca como la gestión de los recursos en base a su rendimiento máximo sostenible (RMS) y el fin de los descartes, pero diluyen su impacto al rechazar su puesta en marcha inmediata, tal y como reclamaba Bruselas.

Tras más de 20 horas de reunión y contactos bilaterales en Luxemburgo, los Estados miembros cerraron a las 04:20 horas del miércoles la que será su posición sobre la reforma de la política pesquera común (PPC) que debería entrar en vigor el próximo año, pero que está aún pendiente de negociación con el Parlamento Europeo.

El calendario propuesto por la comisaria de Pesca, Maria Damanaki, para lograr en 2015 el objetivo del RMS y para prohibir los descartes desde 2016 –y obligar a los pescadores a descargar en puerto todo lo pescado– encontró las mayores resistencias en España y Francia, países con las mayores flotas de la UE.

La supresión de los descartes –pesca accesoria que por su escaso valor comercial es devuelta al mar– se producirá de manera “progresiva, realista y pragmática”, esto es, se aplazará hasta “al menos 2018 ó 2019”, según ha indicado el ministro del ramo francés, Frédéric Cuvillier, en un comunicado difundido al término de las negociaciones.

Sin embargo, la ministra danesa y presidenta de turno del Consejo, Mette Gjerskov, encargada de dirigir las negociaciones, ha celebrado en rueda de prensa que exista un consenso mayoritario para una reforma “radical” en la que “la prohibición de descartes será una realidad”.

“No discutiremos más si la pesca debe ser sostenible, sino cuándo y cómo”, ha justificado la danesa esta madrugada, para después subrayar que los países apoyan el fin de esta práctica con un calendario “claro” que se fijará “pesquería por pesquería”.

Pese a la resistencia de Francia, España y otros países de aceptar el veto inmediato de los descartes, la comisaria contó con otros valedores como Reino Unido y Alemania, más partidarios de una reforma drástica para reducir la sobrepesca, según han explicado fuentes europeas.

Sobre el objetivo del rendimiento máximo sostenible de las pesquerías en 2015, el acuerdo final mantiene esa fecha “cuando sea posible” y se establece una segunda etapa, “2020 a más tardar”, para el resto, han explicado fuentes conocedoras de la negociación.

Además, en las pesquerías multiespecíficas o mixtas el reto del RMS “deberá alcanzarse teniendo en cuenta las interacciones entre la gestión de las distintas especies”, según ha apuntado el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, en un comunicado.

Las fuentes apuntan los esfuerzos de la presidencia danesa por tratar de incluir a España y Francia en el documento final que, sin el apoyo de las principales fuerzas pesqueras, perdería fuerza en los contactos con el Parlamento Europeo.

En declaraciones a los medios esta madrugada, Damanaki ha asegurado que el acuerdo político logrado es “un gran paso hacia adelante en la buena dirección”, aunque ha lamentado que no fuera tan “ambicioso” como su propuesta inicial, al tiempo que se ha comprometido a tratar de recuperar algunas de sus exigencias en las conversaciones con los eurodiputados.

El enfoque pactado por los Veintisiete también deja como medida de carácter voluntario el sistema de derechos transferibles, una medida que Bruselas prefiere obligatoria y que España ve con buenos ojos.

Así las cosas, el ministro español del ramo, Miguel Arias Cañete, ha valorado que el acuerdo suponga “una clara mejora para España respecto de las propuestas iniciales de la Comisión Europea” y ha destacado especialmente la “flexibilidad” que se contempla.

Es “positivo para la flota española” que la supresión de los descartes “no se realice de modo instantáneo y traumático, sino con un procedimiento gradual y dotado de unos mecanismos flexibles que permitirán que la flota pueda adaptarse a las nuevas reglas de una manera progresiva”, ha dicho el ministro en un comunicado.

Arias Cañete ha señalado como mecanismos de flexibilidad posibles el aumento de manera generalizada de las cuotas, mayores posibilidades para el intercambio de cuota con otros países y la introducción “progresiva” de la obligación de desembarcar todo lo capturado, empezando por la pesca industrial y pelágica desde 2014 y dejando algunas especies hasta 2019.

También se contempla una derogación general para poder seguir descartando hasta un 5 por ciento del total de capturas, según el ministro, y la posibilidad de utilizar un 10 por ciento del tonelaje de cuota de la especie objetivo para cubrir la captura de especies accesorias.

Además del compromiso sobre estos reglamentos, los Estados miembros han dejado para el próximo octubre las discusiones sobre el nuevo Fondo de pesca que el Ejecutivo comunitario propone dotar con 6.500 millones de euros. Entonces, Damanaki deberá afrontar de nuevo la oposición de países como España y Francia a su propuesta de eliminar las ayudas al desguace y reestructuración de la flota.

Visita la noticia completa aquí.

Fuente : EuropaPress

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